En nuestra ancestral cultura es costumbre desde la noche de los tiempos que las comidas terminaran con algo de elaboración dulce. Entiéndase como dulces, tartas, pasteles, flanes y todo aquello en cuyo contenido abunde el azúcar.
En nuestros días aparecen así mismo a la hora de tomar algo tan extendido entre nosotros, el café. Los mayores detractores, no han podido con ellos, no importa que engorden, comeremos con moderación, es lo que nos planteamos siempre hasta el inicio de su consumo, aunque acabamos por dar rienda suelta a nuestra debilidad con el consabido cargo de conciencia que mas tarde aparece.
Azúcar, Nata Chocolate y otros ingredientes, son los que utilizaremos para elaborar postres que harán las delicias de nuestros familiares y amigos.
Son un buen componente de la nutrición diaria, si se consumen moderadamente. Postres ricos en frutas nos aportan vitaminas tan necesarias. Dependiendo de nuestra actividad física, las pastas y bizcochos son una fuente energética dada su composición rica en carbohidratos.
Si bien el exquisito sabor de muchos de nuestros postres en la repostería Andaluza lo da la gran cantidad de grasa, y si bien eso no es recomendable para nuestra dieta ¿Quién se puede resistir ante uno de esos manjares que constituyen el placer de la buena mesa?
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